Los ‘Red Devils’ enfrentan al Athletic Club en semifinales con la presión de conquistar la Europa League para asegurar su presencia continental la próxima temporada, tras una campaña doméstica para el olvido.
El Manchester United llega a las semifinales de la Europa League con la necesidad imperiosa de alzarse con el título, única vía que le permitiría disputar competiciones europeas la próxima temporada. La campaña 2024-2025 ha sido especialmente complicada para los ‘Red Devils’, quienes, tras una serie de resultados adversos, se encuentran fuera de los puestos europeos en la Premier League.
La temporada comenzó con expectativas renovadas bajo la dirección de Erik ten Hag, pero una serie de malos resultados llevaron a su destitución en octubre de 2024. El club nombró a Rúben Amorim como su reemplazo en noviembre, con la esperanza de revertir la situación.
A pesar de algunos destellos de mejora, el equipo ha continuado mostrando una forma inconsistente. La derrota por 1-0 ante Wolverhampton Wanderers el 20 de abril marcó su decimoquinta derrota en la liga, estableciendo un nuevo récord negativo en la era de la Premier League para el club.
En contraste, su desempeño en la Europa League ha sido más alentador. El United avanzó a las semifinales tras eliminar a la Real Sociedad en octavos de final y al Olympique de Lyon en cuartos, mostrando una versión más competitiva en el ámbito continental.
El enfrentamiento contra el Athletic Club en semifinales representa una oportunidad crucial para el Manchester United. El equipo bilbaíno, que también busca asegurar su presencia en competiciones europeas, será un rival formidable. Para los ‘Red Devils’, conquistar la Europa League no solo significaría un título importante, sino también la salvación de una temporada que, de otro modo, sería considerada un fracaso.
La presión es máxima, y el margen de error, mínimo. El Manchester United se juega más que un trofeo: se juega su prestigio y su futuro en el fútbol europeo.
